lunes, 30 de mayo de 2011
Catalán y sus amigos en ‘El Día del Guerrerense’
Escrito por Jaime Damián Jaimes
DALLAS, TEXAS, USA Catalán y sus Amigos, trío de cuerdas calentanas, oriundos de Cantón, municipio de Ajuchitlán, y vecinos de Tlapehuala, Guerrero, gustosamente se declararon listos para engalanar aun más el evento del Día del Guerrerense en Dallas, Texas.
Conversando con nuestro amigo Rodolfo Catalán, encontramos a un hombre divertido, estricto, con un puñado de recuerdos que a veces lo ponían melancólico, otras veces efusivo en sus recuerdos, así fue como comenzamos esta pequeña y divertida plática que nos con confió: si Dios me dejó más rato después de mi operación del corazón, vamos a empezar de nuevo y a ver que más hacemos.
Artista guerrerense
“Yo quiero estar ahí en ese evento porque amo mucho a Tlapehuala y a su gente; me considero un hijo adoptivo de ese pueblo”.
Este hombre cuenta con más de 200 composiciones en su trabajo musical; resaltan muchas melodías. Entre las que él más menciona están “A mi Tlapehuala”, y también “A mi Tierra Caliente”, le preguntamos a qué género musical pertenecían esas melodías, y contesta: “¡ponle zapateados!
Ya ves que no soy un músico letrado, soy lírico”. Y a continuación los puso en su reproductor electrónico para escucharlas. Bellas melodías hechas en la distancia pero muy verdaderas como el señor Catalán.
Su historia
En 1971, allá en Ajuchitlan, Guerrero, junto a los hermanos Rodolfo, Pedro, Cristóbal y Ermelo Lagunas forman el grupo Tropical Lagunas y su cantante El Rorro, de ahí se trasladan a la ciudad de México, donde empiezan a trabajar en el club California de la calzada Tlalpan como grupo de casa. Fue así como tuvo la oportunidad de alternar con grupos y orquestas de renombre mundial entre las que el recuerda están, La Sonora Santanera, Pérez Prado y Rigo Tovar, entre otras.
En 1976, decide regresar a su tierra, Cantón, y forma su propio grupo musical al que llama Catalán y su Grupo, donde él era la primera voz y autor. Escribe y graban su primer LP que se convertiría en un éxito con el tema “Dime que sí”; un tema romántico para disfrutar al lado de una dama como dice él mismo.
En esos años –recuerda- tuvo el privilegio de alternar con los mejores grupos de Tierra Caliente, entre los que recuerda al maestro Herlindo Flores y su Tropical Tlapehuala y al maestro Chequelín Salmerón y su conjunto Ideal. Tampoco olvida el día que alternó con Rigo Tovar en el Club de Leones de Ciudad Altamirano.
En el año de 1978 decide cruzar el río Bravo y llega a Dallas, Texas, y junto a sus hermanos Salomé y Ruperto Catalán forman el Grupo Musical Invasión ’78, graban su primer LP y también alcanzan un rotundo éxito regional en el norte de Texas y otras ciudades vecinas.
Su emoción sube de tono y recuerda “como si fuera ayer” que los paisanos de Tlapehuala lo llevaron al teatro Arcadia, en Dallas, al concurso de aficionados, y acompañado de su guitarra ganó el primer lugar y el premio mayor: ¡un carro Ford Fairmont último modelo!, en el año 1981.
Memorias, vivencias de su juventud
En sus memorias recuerda que su padre nunca le dejó aprender música, le prohibió hacerlo ante la necesidad de ayudar a la economía familiar, según recuerda. Pero el día que tomó su tiempo y voló por sus propios medios fuera de su casa, lo primero que hizo fue comprar una guitarra y así aprendió a tocar su lira y comenzó a recorrer cantinas, restaurantes y camiones en la ciudad de México. De esa forma comenzó a ganarse el pan de cada día, cantando, después empezó a ganar dinero y regresó a ayudar a sus padres económicamente.
Recuerda con cariño a muchos amigos, pero siempre habrá alguno que le compartirá más de su tiempo, el señor Víctor Echeverría Rojas, El Pipe. Juntos –dice- él en la guitarra y El Pipe con el acordeón entonaban muchas canciones contra ellas, pero más de romances interminables, así fue como su mejor amigo se convirtió en su compadre de pila hasta la fecha.
Rodolfo Catalán, en la actualidad
A don Rodolfo Catalán lo pueden encontrar en su escuela de música, ubicada por la avenida Spring Valley, exactamente en 818 South Central Express Way 75 # 14, en Richardson, Texas. Teléfono 214-989-5706
Gracias a la hospitalidad y noble gesto del señor Jesús Escalante, originario de Las Vigas, municipio de San Marcos, Guerrero, Rodolfo Catalán está nuevamente a sus órdenes para enseñar los primeros ejercicios y lecciones a todo aquel que desee aprender a tocar guitarra, bajo, requinto y hasta teclados; también se declara listo para deleitar a toda la gente buena de Guerrero en el primer festival por la identidad.
Para quien esto escribe ha sido un gran orgullo y medio de aprendizaje platicar con un gran elemento, talentosísimo guerrerense y gran artista. Estamos seguros que su participación será de su completo agrado, y parafraseando un poco al generalísimo Vicente Guerrero… ¡Por mi gente, primero!
Somos los mismos en esencia. Nos vemos el 12 de junio.
Despertar del Sur, 30 de mayo de 2011
http://www.despertardelsur.com/ds/index.php?option=com_content&view=article&id=21851:catalan-y-sus-amigos-en-el-dia-del-guerrerense-&catid=19:rostros&Itemid=24
“Nosotros”
“Nosotros”
Isaías López Abundis
Existen canciones que por su letra ó melodía resultan agradables y en algunos casos, conmovedoras. Relatan a veces historias ficticias y otras, desgarradoras vivencias.
En una colaboración anterior citaba al indio de Igualapa, Guerrero; Indalecio Ramírez, cuyo tema “Una Limosna”, Javier Solís convirtiera en éxito a finales de los años 60. Su letra dice: “Aunque sigas viviendo, para mí ya estás muerta// aunque llegues tocando, insistente a mi puerta// de lo poco que tengo// te daré una limosna, como a cualquier mendigo// pero en cosa de amores ya no cuentes conmigo”. Como podemos ver, se trata de una historia de desamor, de rompimiento, de decepción. Lo cierto es que Indalecio es un compositor que tiene infinidad de canciones con distintos temas, historias bien estructuradas en poco tiempo y espacio; incluso hay un autor que en cierto tema musical, le copia (veladamente) el siguiente concepto: “Que sepan todos que me duele tu dolor, aunque la vida, no la vivas junto a mí// que a quien te hiere le declaro mi rencor, y a quien te ama, lo bendigo desde aquí”; ya la escuchará usted.
En el repertorio de los cancioneros y bohemios, no puede faltar una canción que se hizo famosa en México a finales de los años 40, interpretada por don Pedro Vargas. Cuando en una reunión se escucha este tema, no falta un ser sentimental (hombre ó mujer) que por un sentimiento oculto deje escapar una lágrima y un suspiro. Movido por esa influencia que despierta tan hermosa melodía, me propuse investigar el nombre del autor y vean ustedes lo que encontré.
La Historia
“Nosotros”, refleja el mismo sentimiento de desesperación de dos amantes, de un amor truncado, tuvo lugar de nacimiento Pinar del Río, de la región provincial de Cuba.
El personaje central de ésta historia es el compositor pinareño Pedro Junco Jr., un prolífero canta autor y destacado poeta que nació el 22 de febrero de 1920 y murió el 26 de abril de 1943.
Desde temprana edad se distinguió al piano. En 1925 inicia su instrucción académica; en 1927 comienza a estudiar música con las hermanas Pintado, los que amplía con Delia García de Figarol y concluye en el conservatorio "Orbón" donde se gradúo de teoría y solfeo en 1933 cuando sólo contaba con 13 años
Según la crónica de esos tiempos (1940) sus amigos lo recuerdan como un ser desprendido, solidario y de un gran sentimiento interior, que es reflejado en las 36 canciones que compusiera en su corta vida, todas ellas de una suavidad y ternura pocas veces unidas en autor alguno, entre estas: ‘Me lo dijo el Amor’, ‘Como soy’ y ‘Cuando te vi. Llorar’ que sería su última composición.
El otro personaje central lo era una joven alta y hermosa, de cabellos negros y largos, de ojos expresivos y dulce rostro que procedía del interior de la provincia (San Juan y Martínez) y que su familia envió interna al Colegio de monjas del ‘Inmaculado Corazón de María’ de la capital (el nombre de la joven nunca se ha dado a conocer por respeto a su conocido apellido local). Todas las tardes, la joven, entonces de unos 20 años, al igual que Pedro entonces, salía del colegio de monjas para ir a estudiar al Instituto de Segunda Enseñanza. Pedro, que estudiaba en el mismo plantel, muchas veces pasó junto a ella observándola con detenimiento poco usual en él. En ese entonces y a pesar de su delgadez, era un joven de unos seis pies y dos pulgadas, de unas 175 libras, tenía la piel muy rosada y unos profundos ojos negros como atestigua una foto. Al poco tiempo los jóvenes se enamoraron, viviendo un idilio a escondidas de la familia de la muchacha que consideraban como pecado la fama de bohemio del compositor.
Fue un amor intenso, breve pero también desde el comienzo imposible, Pedro estaba enfermo mortalmente, la tuberculosis que en ese entonces era incurable minaba su cuerpo ya con sólo 23 años de edad. Pasando los días, Pedro comprendió que su amor por la joven era imposible y tenía que actuar inmediatamente ante lo sano y hermoso de ese mismo amor. Fue una hermosa página de renunciamiento y profundo dolor.
Como despedida, el autor compone para ella el bolero “Nosotros” que dice así:
“Atiéndeme… quiero decirte algo// que quizás no esperes, doloroso tal vez//...
Escúchame... que aunque me duela el alma// yo necesito hablarte y así lo haré//
Nosotros, que fuimos tan sinceros// que desde que nos vimos, amándonos estamos//
Nosotros, que del amor hicimos// un sol maravilloso, romance tan divino//
Nosotros, que nos queremos tanto// debemos separarnos, no me preguntes más//
No es falta de cariño, te quiero con el alma// Te juro que te adoro y en nombre de éste amor// y por tu bien te digo adiós.
“Nosotros” es la crónica de una muerte anunciada, que escribió Pedro Junco cuando tomó conciencia que no tardaría en morir, pues la tuberculosis en esa época era incurable. Es un acto de amor postrero, que ha quedado como una historia de amor trágica y romántica pero muy hermosa, que nos enseña el verdadero amor que renuncia al ser amado alejándose de ella para no contagiarla.
Cuentan que cuatro días antes de la muerte del músico, éste le envió a su bella amada el último mensaje y ella guardó luto a su amado por más de 10 años. Ya en su lecho de muerte le pidió al tenor René Cabel que cantara su composición y desde su cuarto, donde le llevaron un radio, pudo escuchar la bella melodía que hasta nuestros días ha sido interpretada por las mejores y más populares voces como Luis Miguel, Julio Iglesias, Plácido Domingo y entre otros, “Los Panchos” y Eddie Gormme, Don Pedro Vargas, Sarita Montiel, Joaquín Sabina y Chabela Vargas.
Suplemento Vida y Sociedad, en El Faro de la Costa Chica, 27 de mayo de 2011
Isaías López Abundis
Existen canciones que por su letra ó melodía resultan agradables y en algunos casos, conmovedoras. Relatan a veces historias ficticias y otras, desgarradoras vivencias.
En una colaboración anterior citaba al indio de Igualapa, Guerrero; Indalecio Ramírez, cuyo tema “Una Limosna”, Javier Solís convirtiera en éxito a finales de los años 60. Su letra dice: “Aunque sigas viviendo, para mí ya estás muerta// aunque llegues tocando, insistente a mi puerta// de lo poco que tengo// te daré una limosna, como a cualquier mendigo// pero en cosa de amores ya no cuentes conmigo”. Como podemos ver, se trata de una historia de desamor, de rompimiento, de decepción. Lo cierto es que Indalecio es un compositor que tiene infinidad de canciones con distintos temas, historias bien estructuradas en poco tiempo y espacio; incluso hay un autor que en cierto tema musical, le copia (veladamente) el siguiente concepto: “Que sepan todos que me duele tu dolor, aunque la vida, no la vivas junto a mí// que a quien te hiere le declaro mi rencor, y a quien te ama, lo bendigo desde aquí”; ya la escuchará usted.
En el repertorio de los cancioneros y bohemios, no puede faltar una canción que se hizo famosa en México a finales de los años 40, interpretada por don Pedro Vargas. Cuando en una reunión se escucha este tema, no falta un ser sentimental (hombre ó mujer) que por un sentimiento oculto deje escapar una lágrima y un suspiro. Movido por esa influencia que despierta tan hermosa melodía, me propuse investigar el nombre del autor y vean ustedes lo que encontré.
La Historia
“Nosotros”, refleja el mismo sentimiento de desesperación de dos amantes, de un amor truncado, tuvo lugar de nacimiento Pinar del Río, de la región provincial de Cuba.
El personaje central de ésta historia es el compositor pinareño Pedro Junco Jr., un prolífero canta autor y destacado poeta que nació el 22 de febrero de 1920 y murió el 26 de abril de 1943.
Desde temprana edad se distinguió al piano. En 1925 inicia su instrucción académica; en 1927 comienza a estudiar música con las hermanas Pintado, los que amplía con Delia García de Figarol y concluye en el conservatorio "Orbón" donde se gradúo de teoría y solfeo en 1933 cuando sólo contaba con 13 años
Según la crónica de esos tiempos (1940) sus amigos lo recuerdan como un ser desprendido, solidario y de un gran sentimiento interior, que es reflejado en las 36 canciones que compusiera en su corta vida, todas ellas de una suavidad y ternura pocas veces unidas en autor alguno, entre estas: ‘Me lo dijo el Amor’, ‘Como soy’ y ‘Cuando te vi. Llorar’ que sería su última composición.
El otro personaje central lo era una joven alta y hermosa, de cabellos negros y largos, de ojos expresivos y dulce rostro que procedía del interior de la provincia (San Juan y Martínez) y que su familia envió interna al Colegio de monjas del ‘Inmaculado Corazón de María’ de la capital (el nombre de la joven nunca se ha dado a conocer por respeto a su conocido apellido local). Todas las tardes, la joven, entonces de unos 20 años, al igual que Pedro entonces, salía del colegio de monjas para ir a estudiar al Instituto de Segunda Enseñanza. Pedro, que estudiaba en el mismo plantel, muchas veces pasó junto a ella observándola con detenimiento poco usual en él. En ese entonces y a pesar de su delgadez, era un joven de unos seis pies y dos pulgadas, de unas 175 libras, tenía la piel muy rosada y unos profundos ojos negros como atestigua una foto. Al poco tiempo los jóvenes se enamoraron, viviendo un idilio a escondidas de la familia de la muchacha que consideraban como pecado la fama de bohemio del compositor.
Fue un amor intenso, breve pero también desde el comienzo imposible, Pedro estaba enfermo mortalmente, la tuberculosis que en ese entonces era incurable minaba su cuerpo ya con sólo 23 años de edad. Pasando los días, Pedro comprendió que su amor por la joven era imposible y tenía que actuar inmediatamente ante lo sano y hermoso de ese mismo amor. Fue una hermosa página de renunciamiento y profundo dolor.
Como despedida, el autor compone para ella el bolero “Nosotros” que dice así:
“Atiéndeme… quiero decirte algo// que quizás no esperes, doloroso tal vez//...
Escúchame... que aunque me duela el alma// yo necesito hablarte y así lo haré//
Nosotros, que fuimos tan sinceros// que desde que nos vimos, amándonos estamos//
Nosotros, que del amor hicimos// un sol maravilloso, romance tan divino//
Nosotros, que nos queremos tanto// debemos separarnos, no me preguntes más//
No es falta de cariño, te quiero con el alma// Te juro que te adoro y en nombre de éste amor// y por tu bien te digo adiós.
“Nosotros” es la crónica de una muerte anunciada, que escribió Pedro Junco cuando tomó conciencia que no tardaría en morir, pues la tuberculosis en esa época era incurable. Es un acto de amor postrero, que ha quedado como una historia de amor trágica y romántica pero muy hermosa, que nos enseña el verdadero amor que renuncia al ser amado alejándose de ella para no contagiarla.
Cuentan que cuatro días antes de la muerte del músico, éste le envió a su bella amada el último mensaje y ella guardó luto a su amado por más de 10 años. Ya en su lecho de muerte le pidió al tenor René Cabel que cantara su composición y desde su cuarto, donde le llevaron un radio, pudo escuchar la bella melodía que hasta nuestros días ha sido interpretada por las mejores y más populares voces como Luis Miguel, Julio Iglesias, Plácido Domingo y entre otros, “Los Panchos” y Eddie Gormme, Don Pedro Vargas, Sarita Montiel, Joaquín Sabina y Chabela Vargas.
Suplemento Vida y Sociedad, en El Faro de la Costa Chica, 27 de mayo de 2011
Se inauguran las nuevas instalaciones del Centro Cultural Acapulco del IGC
Redacción
La directora del Instituto Guerrerense de la Cultura (IGC), Alejandra Frausto Guerrero, inauguró oficialmente el nuevo ciclo de actividades culturales y artísticas del Centro Cultural Acapulco (CCA), al cual presentó “como una opción más de arte y cultura para reestructurar el tejido social”.
Al dar la bienvenida al recinto cultural a nombre del gobernador del estado, Ángel Aguirre Rivero, la directora del IGC aseguró que con este espacio cultural las personas tienen “una alternativa de vida”.
Informó que el recinto ofrece talleres culturales y artísticos como pintura, escultura, dibujo, danza, baile, teatro, ballet, baile folklórico, tae kwon do, idiomas, entre otros, “para que toda la población se acerque y sea lugar de expresión de todas las actividades artísticas”.
En el evento se dio un recorrido por las áreas recién remodeladas de galerías, biblioteca, ludoteca, talleres, plaza de las artes y auditorio; además se dio una muestra de los cursos que se ofrecen al público.
En la galería, se inauguró la exposición de fotografía sobre la Revolución en Guerrero titulada El sur en llamas, la cual presenta imágenes del proceso revolucionario en tierras surianas, mostrando los diferentes actores y factores durante el estallido social de 1910 a 1917.
La muestra incluye trabajos de fotógrafos de la época como la teloloapense Sara Castrejón, la primer mujer que retrató este proceso histórico.
Frausto Guerrero estuvo acompañada por el director de Radio y Televisión de Guerrero (RTG), Misael Habana de los Santos; el director de Centros Culturales y Difusión del IGC, Manuel Zepeda Mata; la directora de Arte y Galerías del IGC, Cristina Navarrete Fernández; el director del CCA, Federico López de los Reyes; y la madrina del evento, la actriz Isela Vega, quien se sumó a las nuevas actividades culturales del CCA con un taller de actuación, impartido por ella misma y dedicado a todos los interesados en el teatro y la dramaturgia.
Historia del centro cultural
Fue en 1975 cuando Wolfgang Shoerborn Stuertz donó al pueblo acapulqueño y al gobierno los terrenos donde está edificada la Casa de la Cultura de Acapulco, ubicada sobre la avenida Costera Miguel Alemán.
La historia del CCA menciona que el propietario original de los terrenos, Shoemborn, tenía interés por tener un museo e incluso donó varios artículos que forman parte del vestigio de las civilizaciones primarias en el municipio de Acapulco.
No se tiene precisa la fecha, pero a la llegada del Museo del Deporte las piezas prehispánicas fueron entregadas al INAH y otras ?muchas? desaparecidas.
Desde su inicio, en los setentas la Casa de la Cultura contaba con un museo arqueológico, llamado Sala Mezcala; la Galería Sala Ixcateopan, que aún se mantiene en funciones; una sala de usos múltiples, auditorio, tienda de artesanías, teatro al aire libre y Plaza de las Estrellas.
Otro de los espacios, la biblioteca de la Casa de la Cultura, surge con un espacio propio el 28 de febrero de 1981 y recibe el nombre de Carmen Romano de López Portillo, por ser la entonces primera dama, la principal promotora de la construcción de los salones.
El 15 de marzo de 1987 se inaugura la Galería Ixcateopan con la participación de artistas plásticos guerrerenses. En sus inicios la Galería tenía un mecanismo asentado por convenio con los artistas plásticos, para que en caso de que alguna obra se vendiera durante la exposición, se donaba el 30 por ciento de la venta a la Casa de la Cultura. La programación de la Galería cambia cada 30 días, para exponer la obra.
El Sur, 28 de mayo de 2011
La directora del Instituto Guerrerense de la Cultura (IGC), Alejandra Frausto Guerrero, inauguró oficialmente el nuevo ciclo de actividades culturales y artísticas del Centro Cultural Acapulco (CCA), al cual presentó “como una opción más de arte y cultura para reestructurar el tejido social”.
Al dar la bienvenida al recinto cultural a nombre del gobernador del estado, Ángel Aguirre Rivero, la directora del IGC aseguró que con este espacio cultural las personas tienen “una alternativa de vida”.
Informó que el recinto ofrece talleres culturales y artísticos como pintura, escultura, dibujo, danza, baile, teatro, ballet, baile folklórico, tae kwon do, idiomas, entre otros, “para que toda la población se acerque y sea lugar de expresión de todas las actividades artísticas”.
En el evento se dio un recorrido por las áreas recién remodeladas de galerías, biblioteca, ludoteca, talleres, plaza de las artes y auditorio; además se dio una muestra de los cursos que se ofrecen al público.
En la galería, se inauguró la exposición de fotografía sobre la Revolución en Guerrero titulada El sur en llamas, la cual presenta imágenes del proceso revolucionario en tierras surianas, mostrando los diferentes actores y factores durante el estallido social de 1910 a 1917.
La muestra incluye trabajos de fotógrafos de la época como la teloloapense Sara Castrejón, la primer mujer que retrató este proceso histórico.
Frausto Guerrero estuvo acompañada por el director de Radio y Televisión de Guerrero (RTG), Misael Habana de los Santos; el director de Centros Culturales y Difusión del IGC, Manuel Zepeda Mata; la directora de Arte y Galerías del IGC, Cristina Navarrete Fernández; el director del CCA, Federico López de los Reyes; y la madrina del evento, la actriz Isela Vega, quien se sumó a las nuevas actividades culturales del CCA con un taller de actuación, impartido por ella misma y dedicado a todos los interesados en el teatro y la dramaturgia.
Historia del centro cultural
Fue en 1975 cuando Wolfgang Shoerborn Stuertz donó al pueblo acapulqueño y al gobierno los terrenos donde está edificada la Casa de la Cultura de Acapulco, ubicada sobre la avenida Costera Miguel Alemán.
La historia del CCA menciona que el propietario original de los terrenos, Shoemborn, tenía interés por tener un museo e incluso donó varios artículos que forman parte del vestigio de las civilizaciones primarias en el municipio de Acapulco.
No se tiene precisa la fecha, pero a la llegada del Museo del Deporte las piezas prehispánicas fueron entregadas al INAH y otras ?muchas? desaparecidas.
Desde su inicio, en los setentas la Casa de la Cultura contaba con un museo arqueológico, llamado Sala Mezcala; la Galería Sala Ixcateopan, que aún se mantiene en funciones; una sala de usos múltiples, auditorio, tienda de artesanías, teatro al aire libre y Plaza de las Estrellas.
Otro de los espacios, la biblioteca de la Casa de la Cultura, surge con un espacio propio el 28 de febrero de 1981 y recibe el nombre de Carmen Romano de López Portillo, por ser la entonces primera dama, la principal promotora de la construcción de los salones.
El 15 de marzo de 1987 se inaugura la Galería Ixcateopan con la participación de artistas plásticos guerrerenses. En sus inicios la Galería tenía un mecanismo asentado por convenio con los artistas plásticos, para que en caso de que alguna obra se vendiera durante la exposición, se donaba el 30 por ciento de la venta a la Casa de la Cultura. La programación de la Galería cambia cada 30 días, para exponer la obra.
El Sur, 28 de mayo de 2011
Exponen estudiantes de arquitectura en el Palacio de la Cultura de Chilpancingo
Este viernes 27 de mayo se inauguraron dos exposiciones pictóricas tituladas Arquitectura y urbanismo y Plástico a cargo de la Unidad Académica de Arquitectura de la Universidad Autónoma de Guerrero (UAG) en coordinación con el área de arte del Centro Cultural Ignacio Manuel Altamirano.
La inauguración se realizó en el Palacio de la Cultura que se encuentra ubicado a un costado del zócalo de Chilpancingo, donde permanecerá hasta el 24 de julio.
Durante la inauguración, participó la orquesta de cámara de la Escuela Estatal de Música Margarito Damián Vargas, dirigida por el profesor Pedro García, quien además es director del conjunto de cuerdas de la UAG.
El artista plástico Jesús Anaya, quien realizó el diseño de la muestra, señaló que es necesario abrir los espacios culturales para propiciar una revolución artística.
“Es de gran necesidad designar espacios culturales en los que los jóvenes puedan proyectar sus obras, para así lograr un cambio en la sociedad”, indicó.
El objetivo de la Unidad Académica de Arquitectura al organizar esta exposición fue motivar a su alumnado a participar en actividades culturales, y mostrar el desarrollo que logran durante su actividad académica.
A la cita acudieron maestros de la escuela de arquitectura y trabajadores de la UAG, quienes celebraron la apertura de las áreas del Palacio de la Cultura para los estudiantes.
Las obras presentadas por la escuela de arquitectura, fueron realizadas por estudiantes de cuarto y sexto semestre de la licenciatura de arquitectura de la UAG.
La entrada a la exposición es gratuita, y está abierta al público de lunes a viernes de 10 de la mañana a 8 de la noche. (Anarsis Pacheco Pólito).
El Sur, 30 de mayo de 2011
La inauguración se realizó en el Palacio de la Cultura que se encuentra ubicado a un costado del zócalo de Chilpancingo, donde permanecerá hasta el 24 de julio.
Durante la inauguración, participó la orquesta de cámara de la Escuela Estatal de Música Margarito Damián Vargas, dirigida por el profesor Pedro García, quien además es director del conjunto de cuerdas de la UAG.
El artista plástico Jesús Anaya, quien realizó el diseño de la muestra, señaló que es necesario abrir los espacios culturales para propiciar una revolución artística.
“Es de gran necesidad designar espacios culturales en los que los jóvenes puedan proyectar sus obras, para así lograr un cambio en la sociedad”, indicó.
El objetivo de la Unidad Académica de Arquitectura al organizar esta exposición fue motivar a su alumnado a participar en actividades culturales, y mostrar el desarrollo que logran durante su actividad académica.
A la cita acudieron maestros de la escuela de arquitectura y trabajadores de la UAG, quienes celebraron la apertura de las áreas del Palacio de la Cultura para los estudiantes.
Las obras presentadas por la escuela de arquitectura, fueron realizadas por estudiantes de cuarto y sexto semestre de la licenciatura de arquitectura de la UAG.
La entrada a la exposición es gratuita, y está abierta al público de lunes a viernes de 10 de la mañana a 8 de la noche. (Anarsis Pacheco Pólito).
El Sur, 30 de mayo de 2011
viernes, 27 de mayo de 2011
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