miércoles, 10 de febrero de 2010

La Malagueña Curreña

Ismael Añorve, maestro trobador de Cuajinicuilapa, Gro. -según palabras de Thomas Stanford-, interpreta su excelente versión de La Malagueña Curreña, de la cual el intérprete ha omitido algunas coplas por considerarse no aptas para escucharse por cualquier oído.

eltapanco

Siglos de música, aun con la Independencia


26-Enero-2010

Siglos de música, aun con la Independencia
Virginia Bautista

En la Fonoteca Nacional se interpretarán obras de 1521 a 1821 los próximos siete miércoles

La Nueva España tuvo, durante sus tres siglos de existencia, una vida musical contemporánea y paralela a los centros europeos, asegura el investigador Aurelio Tello. El desarrollo de esta disciplina no se vio interrumpido ni por la guerra de Independencia, que estalló en 1810. “Fue un momento crucial y difícil, pero no se dejó de hacer música”.

El estudioso del Centro Nacional de Investigación, Documentación e Información Musical del INBA explica en entrevista que, debido a la estrecha relación que tuvo con la Iglesia, pues los templos fueron los lugares donde más se componía con fines litúrgicos, la creación musical tuvo dificultades en el primer cuarto del siglo XIX por la inestabilidad política que afectó a esta institución.

“De 1810 a 1825 fueron años de tránsito, pues la Iglesia no tenía dinero para pagar a los músicos, no se podían importar las partituras y ya no existían las capillas esplendorosas del virreinato; pero la sociedad fue ganando terreno y los antiguos músicos de capilla siguieron organizando conciertos, sociedades filarmónicas y academias”, agrega.

El compositor de origen peruano afirma que, gracias al trabajo de rescate y grabación realizado en su mayoría en los últimos 20 años en discos compactos, actualmente pueden conocerse algunas de las obras hechas durante el virreinato; material que inspira el ciclo de sesiones de escucha Un panorama fonográfico de la música colonial en la Nueva España: 1521-1821, que se llevará a cabo los próximos siete miércoles en la Fonoteca Nacional.

Ahí, podrá disfrutarse desde el Códice de Hernando Franco y las canciones a la Virgen en náhuatl, hasta villancicos y piezas de músicos como Antonio de Salazar, Manuel de Soumaya y Nicolás Jiménez de Cisneros, cuya producción se desconocía.
Dice que de las 400 grabaciones que reúnen la música colonial de Latinoamérica, unas 100 dan cuenta de la creatividad mexicana en ese periodo. “La idea es hacer un recuento fonográfico del material disponible de la música religiosa y profana, vocal e instrumental, así como del trabajo de los artistas que la han grabado y de los investigadores que han recuperado partituras”.

El musicólogo que radica en México desde 1982 detalla que las iglesias fueron los centros donde comenzó la música para el servicio litúrgico, el canto gregoriano y la polifonía principalmente. “En el siglo XVI ya había una madurez artística de primer nivel en la polifonía europea y esa fue la que llegó con los misioneros. Se conoce poco de la música profana que cantaba y bailaba la gente. No existen partituras. Nadie las ha escuchado. Tal vez se quedó en la cultura popular o se perdió”.

Los principales centros de producción, prosigue, fueron las catedrales de la Ciudad de México, Puebla, Oaxaca y Morelia, la Basílica de Guadalupe y el Conservatorio de Las Rosas.

Las sesiones serán gratuitas en la Fonoteca Nacional (Francisco Sosa 383, Santa Catarina, Coyoacán), a las 19 horas:

27 de enero. El siglo de oro: compositores en la Catedral de México

3 de febrero. El siglo de oro: compositores en la Catedral de Puebla

10 de febrero. El siglo XVIII: un músico contemporáneo de Bach (Manuel de Sumaya)

17 de febrero. El siglo XVIII: la música en los centros catedralicios (Puebla, Oaxaca, Valladolid de Michoacán, Guadalajara, Durango)

24 de febrero. Otros centros musicales en la Colonia: colegios, conventos, parroquias

10 de marzo. La música profana: los tonos humanos, la música de baile del códice de Santiago de Murcia.


Excelsior, 10 de febrero de 2010

lunes, 8 de febrero de 2010

México y su Música (Sección VI) (Guerrero y su Música)

Guerrero, uno de los Estados turísticos de México ubicado en la Costa del Pacífico; su ubicación geográfica le ha permitido tener una atracción mundial debido a sus encantadoras playas (unas de las más bonitas del planeta). La identidad cultural del Estado de Guerrero ha tratado de subsistir a pesar de la influencia de la modernidad (que extingue tradiciones y folklór).

La música guerrerense es puramente "música caliente", o como dirían normalmente "Música Calentana" de Costa Chica, en fin, los guerrerenses son los que mejor saben de todo esto, pero de lo que sí estoy seguro es de los hermosos "sones de artesa" tan cálidos interpretados con el violín y con un "cajón" rectangular de entre 3 y 4 metros de largo y 1 metro y medio de alto (es decir, un mueblesote) que se debe golpear con las palmas de las manos y que pueden apreciar en los sones de artesa de Guerrero que hay en este video. El "son de artesa" tiene su origen gracias a la influencia negra, a la sociedad "afromexicana" que ha gestado estos ritmos en este lado de la costa mexicana. Juan Reynoso es uno de los exponentes del folklór guerrerense y que su legado es una verdadera reliquia nacional.

Espero disfruten de este video sobre la música más tradicional del Estado de Guerrero tan turístico por sus puertos de Acapulco, Ixtapa-Zihuatanejo, entre otros.

Saludos para todos y todas.

rauloleono

viernes, 5 de febrero de 2010

Convocan a concurso de videos sobre mariachis

AFP

Periódico La Jornada
Viernes 5 de febrero de 2010, p. a11
La Secretaría de Relaciones Exteriores convocó a concurso para que mariachis de todas partes del mundo envíen videos con piezas de ese género, en el contexto de los festejos por el bicentenario de la Independencia y centenario de la Revolución mexicanas. Además, otro concurso premiará al mejor video que emigrados mexicanos de entre 15 y 30 años envíen sobre cómo viven en diferentes partes del mundo. Los videos serán recibidos a través de la página www.redesmexico.mx

Convocan al certamen de composición del Himno al Estado de Guerrero



03/02/2010

Dirección General de Comunicación Social

BOLETIN DE PRENSA No 0077-10

Chilpancingo, Gro., 3 de febrero de 2010.- La comisión ejecutiva y la comisión organizadora de los festejos por el Bicentenario de la Independencia y el Centenario de la Revolución Mexicana en la entidad, convocan a los guerrerenses a participar en el certamen para escribir el Himno al Estado de Guerrero, en el que se enaltezca las luchas del pueblo por la libertad, igualdad, justicia y aportaciones en la construcción de la nación mexicana.

De acuerdo a la convocatoria podrán participar los guerrerenses nacidos y radicados en la entidad, en la República mexicana o el extranjero; quienes hayan nacido fuera de Guerrero pero que sean hijos de padres guerrerenses, y los mexicanos que tengan residencia permanente en Guerrero por más de cinco años.

La letra del himno se escribirá en estrofas de ocho versos decasílabas. Debe constar de un coro a juicio del autor, compuesto de cuatro versos consonantes; el primero rimará con el tercero y el segundo con el cuarto, que podrá insertarse al principio, en medio o al final y las estrofas se escribirán con rimas aconsonantes y se evitarán en la medida de lo posible, los temas bélicos; expresarán sonoridad y se procurará resaltar el pasado histórico como antecedente del porvenir.

Se especifica que la calidad de los guerrerenses de origen se acreditará con la copia certificada del acta de nacimiento y la de sus padres si nacieron fuera del estado, en tanto que la residencia se comprobará con la constancia que expida el Ayuntamiento del municipio en que radique.

Los trabajos deben ser firmados con seudónimo y el envío se hará en una bolsa tamaño carta, en la que se agregarán el acta de nacimiento y demás documentos que acrediten la calidad de guerrerense del participante, así como los datos del concursante en la plica (sobre cerrado) que contendrá el nombre completo, el lugar de nacimiento, domicilio, teléfono, hora y fecha del depósito, misma que sólo será abierta una vez que el jurado calificador haya emitido su fallo.

La recepción de los trabajos será en la Secretaría General de Gobierno, ubicada en el Palacio de Gobierno edificio Norte segundo piso, de lunes a viernes de 9 a 15 horas, y de 18 a 21 horas. Quienes radiquen fuera del estado lo harán llegar por correo certificado o mensajería, cuidando que en el sobre se imprima el día y la hora en que se deposite.

El concurso quedó abierto con la publicación de la convocatoria y se cerrará el 30 de abril del presente año. De acuerdo al procedimiento de selección, el fallo del jurado calificador, que estará integrado por personas de reconocida honorabilidad y con conocimientos en literatura y poesía, será inapelable. Los trabajos premiados formarán parte de la comisión organizadora.

La premiación y ejecución del Himno al Estado se llevará a cabo el 27 de octubre de 2010 en la ceremonia conmemorativa del 161 aniversario de la Erección del Estado de Guerrero.

Se entregarán premios a los ganadores, que consisten en diploma, medalla del Bicentenario y Centenario, así como 75 mil pesos en efectivo.

La convocatoria para el certamen la firman el gobernador del estado de Guerrero, Zeferino Torreblanca Galindo; el presidente del Tribunal Superior de Justicia, Edmundo Román Pinzón; el diputado presidente de la Mesa Directiva del Congreso del Estado, Celestino Cesáreo Guzmán y el secretario general de Gobierno y presidente de la Comisión Organizadora Estatal de las Conmemoraciones del 2010, Guillermo Ramírez Ramos.

martes, 2 de febrero de 2010

El Juego de los Diablos. Documental

Juan Ruiz Blancas, ebanista de la música y tamboritas calentanas


Roberto Ventura Pérez

San Juan Mina, municipio de Tlapehuala, Guerrero.Diciembre de 2009

Son las tres de la tarde, los inclementes rayos de sol caen en las humanidades de todo aquel que camina en las polvorientas calles, es diciembre, época de frío en Tierra Caliente, sin embargo el calor no disminuye en la región. En el ocaso del año, visitamos a uno de los músicos nonagenarios que han crecido con la tradición musical calentana de la mano, un filarmónico descendiente de dos ramas artísticas importantes y de las más antiguas, ambas hacedoras de generaciones de músicos y cantores guerrerenses, el maestro Juan Ruiz Blancas.

Don Juan Ruiz nació el 8 de marzo de 1921 en el poblado de San Juan Mina, perteneciente a la entonces comisaría mayor de Tlapehuala, municipio de Altamirano, estado de Guerrero. Es hijo de Martín Ruiz Luciano y Juana Blancas Salvador. Campesino, artesano, de oficio músico y hacedor de versos, vive en una modesta casa ubicada en una calle aledaña a la Iglesia de San Juan, patrono del poblado, hasta donde llega el repicar de su campana y de vez en cuando el canto de los gallos que se pasean por los patios; forma parte de una vieja generación que de manera dramática se extingue, con integrantes que se fueron sin ser reconocidos, acaecidos en el olvido y en las sombras del desdén de las autoridades culturales.

El principal referente de nuestro entrevistado es Don Nicanor Ruiz, el patriarca de la estirpe de artistas del que es parte y que llevan más de cien años en la sinfonía calentana, además desciende de Martín Ruiz, este ultimo era un excelente cantor y virtuoso filarmónico, que recorrió los géneros tradicionales de los gustos, sones, de las bandas de viento (aliento) y las orquestas; tocaba el redoblante, la tambora de viento, la tamborita, saxor, cornetín, entre otros instrumentos; conoció la legua nacional acompañando a grandes violinistas como Juan Reynoso Portillo, el Paganini de Tierra Caliente, a Filiberto Salmerón, Arnulfo Blancas y Zacarías Salmerón.

Don Juanito se casó en 1939, de su matrimonio nacieron tres hijos: Juana, quien siempre lo acompaña, Bartolomé y Donaciano. Con orgullo recuerda que en su boda tocó el Maestro J. Isaías Salmerón Pastenes, la figura central de la tradición calentana (quien en ese entonces radicaba en el poblado de Santa Maria, hoy Nuevo Guerrero).

Juan Ruiz es de los pocos músicos versátiles existentes en la región calentana, con facilidad se mueve de un género a otro, lo hace en la música regional, fúnebre, religiosa, hasta las bandas de viento, eso le ha permitido participar en fiestas, velaciones de difuntos, velaciones religiosas, tocando música luctuosa o de corte festivo, tanto en su propia comunidad como fuera de ella. Por años se ha especializado en la elaboración de tamboras, redoblantes, congas, y tamboritas, oficio que sigue realizando, pese a su deteriorado estado de salud.

“Empecé tocando el redoblante, después la tambora que la toqué por mucho tiempo, el saxor, la bombarda (quien hacia el papel de bajo en la banda de viento), trombón de émbolos y la tamborita, tenía yo como cinco años”, recuerda el maestro ebanista. Presume además haber compuesto algunos versos de malagueñas, picaros, de confrontación, de halago y de todo género; aunque reconoce no dedicarse a la composición y suelta:

Ven a mis brazos prenda querida/
Pídeme todo lo que se te antoje/
Lo mas difícil escoge/
Comenzando por mi vida/
Vuelve a mis brazos querida/
Por favor, dame tu amor/
Yo te lo pido/
Tu serás mi mujer /
Y yo seré tu marido.

A sus 89 años, a cumplirlos el próximo marzo, Don Juan representa uno de los últimos bastiones donde se crea, nace y reproduce uno de los más característicos sonidos de la sinfonía regional como es la sonoridad de la tamborita calentana. Por años, sus manos se han encargado de unir raíz de madera de parota para hacer bases, aros de cuajilote, dos parches de cuero de chivo, requintadores de cuero, mecate, todo sostenido por un cinto de mecate o cuero de vaca, colgado al cuello o buche, piezas del tamborcito calentano, que para su percusión se agregan dos bolillos de madera, uno normal con una pequeña cabeza y el otro un poco mas grueso que lleva en uno de sus extremos una bolsita de cuero rellena de lana de borrego, que le sirve para atenuar el golpe del bolillo sobre el cuero de la tamborita. Antiguamente, este bolillo, se le ponía en una de sus caras una garrita de jaguar.

Heredero de una técnica tradicional heredada por su abuelo Nicanor y su padre Martín, que data de mas de un centenar de años, las arrugadas manos del maestro ebanista, construyen con la tamborita mas que una artesanía una obra de arte. Instrumentos excelentes, con sonoridades y diseños únicos, hechas de manera artesanal. Cuyo proceso requiere arte y conocimiento sobre el uso y manejo de la madera. Es en este espacio técnico donde Don Juanito se convierte en correa o enlace entre los tiempos musicales antiguos, los presentes y futuros de la sinfonía calentana, por la vía de una tamborita, pieza armónica que por siglos se ha mantenido viva, al lado de los tañidos de guitarras y violines. Vida que solo dan los maestros como Don Juan, cuyos sonidos maduran en el trajín de los redobles que producen en los fandangos.

Con la construcción de esta obra de arte, este orgulloso guerrerense pelea con la vida para mantenerse de pie y seguir colaborando para que el redoble de la tamborita calentana no se apague con el avance de la modernidad musical. Una tradición musical cuya fuerza telúrica sigue vigorosa. Mientras su salud se lo permita–dice- sus manos llenas de arrugas seguirán sembrando y esparciendo música y cientos de tamboritas por toda Tierra Caliente y del resto de la república mexicana, hacia donde muchas han migrado.