viernes, 23 de diciembre de 2011

Los Salgado, orgullo de la música tradicional de Tierra Caliente



La música calentana, mi hacha y mi machete: Bardomiano Salgado

Roberto Ventura Pérez/Iguala

Con 17 discos grabados, propios y acompañando a cantantes como Arturo Villela, Benito Montero y Reyes Baltazar, participaciones en antologías musicales, diversas presentaciones en radio y televisión en México y en el extranjero, La Habana, Cuba, Chicago, Illinois, Los Ángeles, California, Mc Callen, Texas, Los Salgado son una de las familias que pese al paso del tiempo, siguen preservando, tocando y difundiendo la música tradicional de Tierra Caliente.

Inmersos en una tradición centenaria que surge con el patriarca Hilario Salgado Yáñez, Los Salgado son de los grupos pioneros en la ejecución de los gustos, sones y demás ritmos surgidos en la región calentana. Hace algunas décadas, fueron uno de los principales promotores en la capital del país, fruto de los múltiples lazos que mantenían con políticos guerrerenses, aunado a la calidad interpretativa que demostraban en cada una de sus presentaciones.

“Los Salgado tenemos como primer referente a mi padre, a Hilario Salgado Yáñez, quien comenzó a tocar de la edad de nueve años, nació en 1903 y falleció el 14 de octubre de 1988. Mi abuelito no tocó. Mi Papá me contaba que se venía de San Miguel Totolapan a Tlapehuala, a la edad de 10 a 12 años, con “Chico García”, para que les enseñara a tocar el maestro J. Isaías Salmerón, con él estudió por muchos años, salían de San Miguel a las cinco de la mañana, cruzaban el vado del río Balsas para llegar temprano, a las tres de la tarde se regresaban. Para mí, a todos los que enseñó el maestro Salmerón salieron buenos músicos, desde Juan Reynoso, Bardomiano Flores, Filiberto Salmerón y todos los demás.

Yo no conocí a Don Isaías, pero lo conozco por los relatos, anécdotas de mi padre y por su retrato. En Iguala tengo un cuadro de él, ahí lo tengo en la casa”, señala Bardomiano Salgado, guitarrista y director del actual grupo Los Retoños de Alfonso Salgado, en entrevista para el PUEBLO Guerrero.

El primer grupo que conformó don Hilario lo integró con Gonzalo Pascual (tamborita), Santos Piedras, Juan Pérez (guitarristas, originario de El Terrero) y Nicho Pascual, todos de San Miguel Totolapan. Y de ahí en adelante la renovación del grupo fue de manera constante, hasta que sus hijos fueron cumpliendo los 10 años de edad, entonces Hilario les fue enseñando a tocar. “El grupo lo integraba mi padre (violín), Alfonso Salgado, y su servidor Bardomiano Salgado, él decía que no iba a navegar con otros músicos, siempre dijo con orgullo que él iba a enseñar a sus guaches. Lo poquito que sabemos se lo debemos a mi padre, afirma don Bardo.

Agrega: “Somos tres hermanos: José, Alfonso y su servidor Bardomiano. Tenemos medios hermanos (Alberto, Agripino y Agapito), que radican en Acapulco, son hijos de Doña Olaya, una señora originaria de El Cubo. Ellos tocan algo, trabajan en El Parque Papagayo. Hacen talacha, no se dedican a la música, nomás cuando quieren tocan.”

Sin perder la sonrisa, con la nostalgia reflejada en su rostro recuerda una de las épocas doradas del grupo cuando al frente estuvo su hermano Alfonso Salgado, el músico, compositor, su cantor emblemático, cuya voz resuena hoy día a través de las grabaciones legadas. Interpretaciones que siguen siendo la base musical de diversos ballets folklóricos tanto en México como en el extranjero.

“Alfonso se nos fue, se nos adelantó, murió a los 41 años, mi hermano José y mi papá también ya se fueron. Alfonso Salgado nació el 27 de octubre de 1934 y murió el 19 de junio de 1975. Fue sepultado el 21 de junio de ese mismo año”.

La temprana y trágica muerte de su hijo Alfonso Salgado fue un duro golpe para don Hilario. El grupo sufrió altibajos, pero siguió en la misma línea interpretativa. En 1983, con la edad encima, cansado por el ir y venir, el patriarca deja el conjunto, renunciando a su plaza de auxiliar académico que desde 1979 tenía en la Universidad Autónoma de Guerrero, gracias a la visión del entonces rector Rosalío Wences Reza, para impulsar y difundir la música tradicional de Guerrero.

Con su retorno a San Miguel Totolapan se cierra una de las etapas de esta familia musical. Cinco años después, el 14 de octubre de 1988, Hilario Salgado dejó de existir. En manos de sus herederos quedaron grabaciones de campo, en su mayoría inéditas.

Ante las dos pérdidas de la familia, Bardomiano Salgado Aguirre (guitarra y segunda voz), ya como director musical, lo reorganiza. En honor a su hermano fallecido lo renombra como “Grupo Alfonso Salgado”. Además de él, lo integraron: Dámaso Macedo Avellaneda (violinista), Bartolo Monterrubio Fabián (guitarra y primera voz) y Perfecto Hiracheta de la Cruz (tamborita).

Uno de los últimos discos grabados fue Tierra de revolución, material que catapultó la pieza El Becerrillo, uno de los sones memorables compuestos por el Maestro J. Isaías Salmerón. El son permeó en el gusto del público conocedor; interpretación retomada por los ballets folklóricos existentes en México y en el extranjero para representar el baile tradicional de Tierra Caliente.

En esa segunda etapa del grupo, dejaron su huella Pedro Monterrubio, Gonzalo Guadarrama, Bartolo Monterrubio, Alfredo Guzmán, Perfecto Pepe Hiracheta de la Cruz y Dámaso Macedo Avellaneda. Este último, fue el virtuoso violinista que por 24 largos años le dio el segundo aire a la agrupación.

Macedo Avellaneda, originario de San Pedro, Michoacán, murió el miércoles 20 de enero de 2010.

Una nueva etapa

Forzado de nuevo por los decesos, Bardomiano Salgado vuelve a reorganizar su agrupación, ahora como “Los Retoños de Alfonso Salgado.” Comenzó las audiciones para elegir a sus nuevos miembros. Señala: “vi a otros violinistas y no, entonces me jalé al niño Oliver y comencé a enseñarle lo poquito que yo sé, a mi chamaco Bardo y Luis.”

Con su nuevo nombre, el grupo Los Retoños de Alfonso Salgado arrancó una nueva etapa en la música tradicional calentana, ahora integrado por Bardomiano Salgado (director, guitarra y primera voz), Oliver Herrera Delgado (violín), Enrique Palacios Salgado (tamborita) y Bardomiano Salgado Beltrán (guitarra). Poco a poco están abriéndose espacio, retomando el camino de gloria que un día ocuparon. Don Bardo señala que hasta ahora no han grabado, y no hay fecha para hacerlo, pero se están preparando. Nuevos integrantes, nuevo concepto musical, ahora no sólo tocan sino también se paran en el escenario para demostrar cómo se baila en Tierra Caliente.

El sábado 19 de noviembre del año en curso, el grupo participó en el 16 Concurso de Gustos y Sones José Isaías Salmerón 2011, realizado en el municipio de Tlapehuala, donde consiguieron el tercer lugar con el gusto Canto a Tlapehuala, de la autoría de Víctor Hugo Herrera.


Bardo Salgado


Nacido el 25 de septiembre de 1938, Bardomiano Salgado como nuevo líder del grupo comenta sin titubeos que la ruta del grupo seguirá siendo la música tradicional de Tierra Caliente. “La música calentana la disfruto, la estoy disfrutando, para mi es una comida rica, esa es mi hacha y mi machete. Qué más puedo decir. La disfruto bastante, estoy disfrutando bastante, mientras Dios no me llamé seguiré. Ya llevo mis añitos”, señala con una sonrisa en los labios. “Acaba de pasar mi cumpleaños, me dieron una ollota de atole”, suelta la risa. “Los Salgados llegarán hasta donde Dios me lo deje, ahí llegará”. Sentencia: “La tradición debe seguir”.

Publicada en Periódico Pueblo Guerrero, 23 de de diciembre de 2011

http://www.pueblo-guerrero.com/seccion_politica.php

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